Metales pesados
Metal pesado es un término obsoleto para elementos metálicos potencialmente tóxicos, como plomo, arsénico, cadmio y mercurio, que pueden contaminar un producto durante su fabricación. Los análisis de laboratorio modernos utilizan el término más preciso «impurezas elementales».
También llamado: heavy metal
Los metales pesados son contaminantes metálicos tóxicos sin función biológica en el cuerpo humano que pueden ingresar a los productos durante la fabricación. Aunque la Unión Internacional de Química Pura y Aplicada (IUPAC) considera el término científicamente inconsistente debido a definiciones variables, reguladores como la FDA, la EMA y la USP ahora emplean el término impurezas elementales para centrarse en el riesgo toxicológico real.
Métodos modernos de análisis para impurezas elementales
- El análisis ha evolucionado desde los limitados ensayos colorimétricos de USP <231> hasta la Espectrometría de Masas con Plasma Acoplado Inductivamente (ICP-MS), técnica que descompone una muestra en átomos elementales para medirlos con sensibilidad de partes por mil millones.
- El análisis de laboratorio moderno se enfoca específicamente en cuatro metales tóxicos principales: plomo, arsénico, cadmio y mercurio.
- En un conjunto de datos de más de 1200 muestras de péptidos, se encontró que el 17% contenía metales tóxicos detectables que excedían los límites de seguridad de la USP.
- Un informe de laboratorio de alta calidad debe confirmar el uso de ICP-MS y demostrar el cumplimiento con los límites de ICH Q3D o USP <232>.
La diferencia entre contaminantes tóxicos y minerales esenciales
Un malentendido común es clasificar todos los metales como contaminantes de metales pesados. En realidad, muchos metales son oligoelementos esenciales que tu cuerpo necesita para la salud, como el hierro, el zinc y el cobre. En las pruebas de laboratorio, el término metal pesado se refiere específicamente a contaminantes metálicos tóxicos sin función biológica, y no a todo metal detectado en una muestra.